31 ene 2012

El cosaco visita las ruinas...


He recuperado algunas imágenes de esta figura tan agradecida de pintar que es el Cossack XVII C., de Historic Art (54 mm.) que realicé para un compañero de afición. Tengo otras dos guardadas para pintar con otros esquemas de color y con otras ambientaciones, pero ya les llegará el turno.

Pensé ambientarla en el salón de una casa destruída -en una pequeña escena con vestigios del paso del tiempo-, a la que este mocetón ha acudido a hacer una visita con su mayal. Aproveché la base que acompaña la figura para simular un suelo de mármol con diferentes vetas de color. La casa debía haber pertenecido a alguna familia adinerada.


Después, el polvo y las hojas y algunos escombros cubrirían estas losas. Me gustó probar el desgaste en las botas de un cuero que tenía que destacar por su aspecto brillante de un suelo que también tenía bastantes colores ocres.



Algunas imágenes más. La capa, también de cuero.  Aquí se ve muy anaranjada, pero en realidad no lo es tanto...



Y dos imágenes más para acabar.




No recordé hacer mejores fotos antes de enviar la figura a su dueño, así que pido disculpas porque algunas de ellas están un pelín desenfocadas y la iluminación impide que se aprecien mejor los contrastes. Debo mejorar varias cuestiones, entre ellas la del tratamiento de la iluminación y su reparto en zonas, para no dar la sensación de que las figuras están achatadas. Lo intentaremos en las próximas minis.

¡Un saludo!

KPG

26 ene 2012

Invitado: Pepe Gallardo

He puesto en marcha esta iniciativa con la intención de que sirva de motivación para los aficionados a la pintura y modelado de figuras. También como muestra de agradecimiento y reconocimiento a las personas que nos transmiten tantas sensaciones y emociones con su talento, sus trabajos, sus consejos o su compañía, con sus impresiones y comentarios y que nos ayudan a disfrutar de esta actividad tan dura y complicada a veces, pero gratificante. Como sabéis, este blog es para todos vosotros y lo poco que pueda saber intentaré transmitirlo. Entra dentro de ese objetivo la comunicación de vuestros testimonios.

Quisiera agradecer enormemente a Pepe Gallardo haber accedido a inaugurar esta serie y ser mi primer invitado. Ha sido un maravilloso regalo. Os animo a dejaros invadir por la espiritualidad que transmiten su texto introductorio y las fotografías de la figura que ha elegido.

Un saludo

JM/KPG



¿Por qué pinto figuras?

No sé realmente en qué momento empecé a plantearme en serio hacer maquetas o pintar figuras. Ni siquiera sé, a fecha de hoy, si lo hago en serio… jeje. Bueno, el caso es que me gusta. Desde pequeño me llamaba poderosamente la atención todo aquello que estuviese rodeado o enmarcado en un ambiente de aventura, de épica, de belleza y de historia. El Viejo Oeste, las épocas coloniales, la selva, los desiertos, el mar, la eterna historia de la humanidad -o, debería decir, la repetida historia de la humanidad-, con sus momentos de grandeza y sus momentos de penurias. Todo es una fuente de inspiración; el ser humano, el hombre, la mujer.

Hacer y pintar miniaturas nos embarca en una aventura constante; es atrapar un momento en el tiempo, evocar una época que no volverá pero que tuvo su origen, una circunstancia que la produjo, un desarrollo y un final.


Con las figuras intento explicar, a veces entender y otras simplemente mostrar cómo eran aquellos hombres, en qué entorno se movían y por qué lo hacían. Me gusta pensar que incluso en algunos períodos -especialmente los más antiguos- no había medios como ahora, los valores eran más puros y, posiblemente, las motivaciones eran más sinceras. En cualquier caso, mi trabajo no deja de ser más que el de un simple pintor que disfruta transmitiendo la historia a través de los personajes y sus escenarios, aunque a veces los hombrecillos midan 54 mm y los escenarios sólo tengan 3 cm por 3 cm de tamaño. El reto es hacerlo lo mejor que uno pueda, que en tan limitado espacio podamos contar qué pasó aquél día en aquel país lejano, y que el observador comprenda y asimile el pequeño trozo de historia que tiene delante de su mirada, como si de un libro se tratara, porque, dicho sea de paso, el mejor compañero y el mejor ayudante que un pintor de figuras históricas puede tener para realizar con detalle su trabajo, es, precisamente, un libro.

Saludos y buena pintura


Pepe Gallardo








British Grenadier, 1777
Modelado: Antonio Meseguer


24 ene 2012

Ribera y superficie helada de estanque

Una de las cosas que me gustaría aprender a reproducir en alguna escena con agua es ese espacio que hay entre la orilla de un lago o estanque y la superficie del mismo, con esas tonalidades tan difíciles de conseguir a medio camino entre la transparencia y la opacidad de las zonas más profundas.

Para los que como yo estéis en este trance, tomé esta foto, para tenerla como referencia.


Otra sorpresa con la que me encontré, y que también capté para tenerla en la recámara dado el caso de querer reproducir la superficie helada de un estanque. Fijaros en las curiosas formas que el agua ha dibujado mientras pasaba de estado líquido a sólido.



Seguimos almacenando recursos...

¡Un saludo!

KPG

16 ene 2012

Hojas de chopo al sol, a la sombra, humedecidas por la lluvia

En muchas ocasiones tenemos que reproducir el color del suelo de un bosque y no tenemos más remedio que fijarnos en cómo la luz golpea o acaricia las hojas depositadas sobre la tierra para reproducir el ambiente de forma verosímil. Hoy he tenido la oportunidad de realizar unas fotografías del mismo lecho de hojas de chopo recibiendo diferentes tipos de iluminación, pues en un momento hemos pasado de una luz clara a un cielo cubierto por nubes que han acabado por regalar una llovizna inesperada.  El cambio en el colorido, y más a veces en el otoño, puede llegar a ser sorprendente. Ahí van...

A plena luz del sol:






El sol desaparece y nubes no muy densas empiezan a cubrir el cielo:




Hace un rato que ha empezado a caer una suave llovizna, pero las hojas empiezan a humedecerse mientras se cuela algún tímido rayo de sol:



¡Un saludo!

KPG

10 ene 2012

Técnicas para pintar pupilas de ojos


El ojo resulta una de las partes más expresivas de un rostro y, por tanto de nuestras figuras, sea cuál sea el tamaño en que debamos pintarlo. Por si sólo, las diferentes partes del mismo merecen otros posts. Pero ahora vamos a dedicar un espacio a las diferentes maneras como puede acometerse el pintado de una de las zonas más importantes y delicadas: la pupila.

En primer lugar, debemos acertar con la dimensión y el tamaño de la misma, y para eso resulta muy conveniente hacerse una "chuleta" o paleta de ojos (una página con un "collage" de ojos)  o simplemente colocarnos una fotografia de aquel ojo con aquella expresión que queramos reproducir. El tamaño y la relación de la pupila con el espacio destinado a la parte de la esclerótica que se aprecie, tanto se trate de animales como de bestias reales o imaginarias, es muy importante para reproducir expresiones.

Pero ahora no vamos a hablar de eso aquí, sino de algo más elemental: cómo pintar más o menos bien el espacio que ocupa una pupila en un ojo humano.

Lo primero que debemos decidir es si la figura mirará al frente o hacia un lado. Sea cuál sea nuestra decisión, se aconseja pintar primero el ojo que más nos va a costar, cosa que no sólo tiene que ver con nuestra destreza, sino también con el tamaño del pincel y la cantidad de pintura que vamos a transportar y, sobre todo, con si somos zurdos o diestros. Generalmente, a un diestro le cuesta más atinar con la pintura del ojo derecho de la figura (según el "punto de vista" de la figura, jejeje), y viceversa, ya que el tabique nasal es una frontera insalvable y difícil de sortear con la punta y el cuerpo de cerdas del pincel. El pintado del otro ojo, al que se tiene más fácil acceso, debería imitar la ubicación más o menos simétrica y el tamaño del primero y en principio, ya sin tantos obstáculos, resultaría más sencillo.

Una vez decidido eso, queda iniciar el pintado de la pupila. No sé si hay más, pero yo conozco estas tres formas de llevarlo a cabo:


1- PINTARLA DIRECTAMENTE SOBRE UN FONDO CLARO

No creo que resulte necesario ilustrarlo. Simplemente se confía en el pulso y en las dotes de dibujo y se procura pintar un círculo oscuro del tamaño que debería tener la pupila allí donde se cree que debe estar.


2- EMPLEAR UNA LÍNEA VERTICAL QUE SOBREPASA LOS PÁRPADOS Y LUEGO REPASAR LOS LÍMITES

Sin rubor y con valentía, se dibuja una línea y luego con mucho cuidado se van repasando los límites de la pupila aprovechando el pintado de las carnaciones que rodean el ojo.




3- PINTAR EL FONDO DEL OJO OSCURO Y PINTAR LOS LATERALES HASTA GENERAR EL ESPACIO DESTINADO A LA PUPILA

Pues es justo lo contrario al anterior y para algunos incluso puede resultar más sencillo que con los otros dos métodos anteriores.



Pueden resultar obviedades, pero incluso las cosas más sencillas conviene apuntarlas y recordarlas.

Quizás más adelante hablemos de lo relativo a la reproducción de miradas con algún problema de visión -y, por tanto, de diferente disposición de las pupilas- o cegueras. Pero eso ya son temas de otros hilos...

KPG

31 dic 2011

Roderas en ambientaciones


Hice esta foto por si me da por imitar las marcas de las ruedas de vehículos en una zona transitada. Espero que también os pueda ser útil algún día.

¡Un abrazote!

KPG

29 dic 2011

La historia de la escena de Artemis

Hace ya unos cinco años que hice esta composición sobre Artemisa, la diosa cazadora. Le tengo un cariño especial, porque es una de las primeras escenas que realicé y además con una figura de una escala tan pequeña para mi, de 28 mm. Pertenece al catálogo de El Viejo Dragón y la esculturita -de J. Ramón Arredondo- es de una delicadeza que cautiva.

La belleza en su desnudez y la postura de la figura me animaron a querer representar a Artemis o Artemisa, diosa helena de la naturaleza identificada a través de sus animales salvajes así como de la caza, los nacimientos, las mujeres jóvenes y la virginidad. A esta deidad se la solía armar con un arco y flechas o con una lanza y es frecuente verla ambientada en plena naturaleza y acompañada de un ciervo.

En el escudo de esta guerrera con aspecto de hoplita, reproduje una ilustración de un medallón de una copa ática datada aproximadamente del 470 a.c. y atribuída al pintor Briseis y que se encuentra en el Museo del Louvre, en París.

En la imagen original están representados Artemis, a la derecha, junto a su hermano Apolo.


Para pintar esta imagen y ajustarla a la superficie del escudo, me serví de una plantilla. Recorté los perfiles de las figuras principales y luego ya hice con mucho cuidado el pintado de los detalles con el pincel a mano alzada.


En la escena se puede encontrar lo que a mí me gustaría que recordara a una serpiente -a una pitón, en concreto-, que diera la sensación de atisbar a la diosa y que huyera del lugar o buscara un refugio más seguro que la base de la columna donde parecía estar ocultándose. Se trata de una especie de guiño al mito del nacimiento de los dioses gemelos Artemis y Apolo. En realidad, estos dos hermanos fueron fruto de un "desliz" de Zeus con Leto, hija de dos titanes. La compañera de Zeus y legítima esposa de éste, Hera, envía al monstruo ctónico Pitón para que devore a Leto antes de dar a luz. Pero llega tarde y Apolo, que ya es un joven hecho y derecho al cuarto día de nacer, mata a este dragón. Con la piel de la bestia, el joven dios cubrirá más tarde el trípode donde se sentaba la sacerdotisa de Delfos, a la que desde entonces se daría el nombre de Pitonisa...

Ahí está el montaje de diferentes vistas de la serpiente, que pinté como a la pitón que conocemos hoy día.



La historia es bonita, ¿no? Creo que lo que se aprende al documentarse para realizar el pintado o modelado y esculpido de figuras es una de las mejores cosas de esta afición.

En la escena, opté por poner una lanza en lugar de un arco. La figura ya llevaba una espada y aproveché las posibilidades que la longitud del arma arrojadiza me ofrecía para disminuir la sensación de inclinación hacia el exterior de la columna al "conectarla" con el suelo que pisa la deidad.


Para que tuviera aspecto de paraje perdido, puse una enredadera alrededor de la columna rota y algunas hierbas repartidas por la base. En la siguiente foto podréis descubrir también a la serpiente "huyendo" de Artemis.


Pinté el nombre de la diosa en griego en la base de las ruinas.


Finalmente, una perspectiva de la escena en la que se aprecia el escudo, al que di luces y sombras para exagerar el aspecto abovedado.



La peana, en realidad, es una caja de madera que compré en un bazar y en la que puede esconderse una sorpresa, un regalo, el anillo único...Como tenía esculpidos animales persiguiéndose, me pareció muy oportuna para emplearla como base para esta escena dedicada a Artemis.




Reconozco que con esta composición me compliqué la vida como nunca antes lo había hecho, pero aprendí mucho y me lo pasé de miedo. El camino es duro, pero vale la pena recorrerlo.

¡Hasta pronto!

KPG