Parece una cosa sin importancia pero no lo es. Tener cerca un papel con cierta capacidad de absorción para retirar el excedente de agua del pincel después de realizar una mezcla es una buena manera de conocer cuál es el color resultante antes de aplicarlo a la figura. El papel -preferiblemente claro o blanco- actúa como medio ideal para realizar esa comprobación.
Al realizar una mezcla, nuestra percepción del color se ve influida por las características del color y de la textura de la superficie en la que la llevamos a cabo (un pocillo o plato de plástico, una cartulina, un plato de aluminio, una baldosa, etc.), y por la intensidad o calidad de la luz que se refleja en ella.
Si antes de aplicar la mezcla a la figura no nos cercioramos del color que transportamos en el pincel haciendo una prueba sobre algo que sirva de patrón de referencia, podemos llevarnos una sorpresa, ya que podemos creer que tendrá el mismo tono, aspecto, brillo y saturación que el color que hemos obtenido sobre la plataforma en la que hemos efectuado la combinación de pigmentos.
Es cierto que las características de la superficie de la figura también influyen en la percepción final del resultado (si es de plástico o metal, o si se trata de capas de pintura anteriores), así como la combinación, tono y saturación por contraste de los colores que rodean el punto en el que aplicamos el pincel. Por su importancia, vale la pena abordar en profundidad estas cuestiones en otro momento.
Deseaba incidir ahora en esa ayuda que puede prestarnos el "chivato" en que se convierte el papel de rollo de cocina, la servilleta de papel o un pañuelo tipo "tissu", ya que nos proporciona una idea más clara del color que tenemos en el pincel al compararlo con el blanco de referencia de ese papel absorbente, que, entre otras cosas, también "absorbe" más y mejor la luz que muchas de las otras superficies de las que hablábamos antes.
Os muestro un ejemplo:
Si nos fijamos en la mancha gris de la parte inferior derecha de la foto, veremos que ésta parece que no tiene nada que ver con el color que se aprecia en la mezcla del pocillo que tiene al lado -en el centro de la imagen-, ni con aquella pequeña prueba que también se puede observar en la esquina superior izquierda. Pues bien, es la misma mezcla luego de realizar la operación de quitar el exceso de la mezcla de agua y pintura del pincel.
Hay que tener, sin embargo, alguna precaución si utilizamos papel absorbente para retirar el excedente de líquido del pincel y para ver la mezcla resultante. Sobre todo porque pegadas a la pintura podemos trasladar partículas del papel -que puede deteriorarse por el desgaste y la fricción- y que la mayoría de veces son imperceptibles a simple vista. Estas partículas pueden acabar "enganchadas" a la figura, generando más de un disgusto y provocando posteriores tareas de restauración que pueden dar al traste con muchas horas de trabajo previo.
De modo que conviene tener en cuenta estas cuestiones:
- el papel donde descargamos el excedente de agua y pintura debe ser un papel que no se deshaga con facilidad
- no conviene realizar la operación de aligerar el líquido que transporta el pincel en un mismo punto del pañuelo o papel.
- no conviene cargar mucha agua en la mezcla del pincel ni frotar con demasiada energía con él sobre el papel.
Pues eso. ¡Todas las precauciones son pocas si queremos hacer un "buen papel"! ;-)
¡Un saludo!
KPG
27 ene 2013
5 ene 2013
Pintar con retardante para acrílicos
Imaginaros que necesitáis un poco más de tiempo que el habitual para elaborar una mezcla y jugar con ella hasta conseguir la transición que deseáis con los colores colindantes. O imaginaros que hace tanto calor que la pintura se seca en el pocillo o sobre la propia figura antes de cubrir una zona más o menos extensa con un color uniforme.
Os presento un atajo más. Se trata de emplear un retardante para acrílicos para realizar esas mezclas y disponer de un poco más de tiempo para alargar el pintado.
Luego de coger un poco de los colores que quiera mezclar y un poquito de retardante, empiezo a trabajar en esas zonas para tener la mezcla deseada. Aunque el aspecto es de "mojado y brillante" puedo seguir trabajando sobre esa zona durante un rato incorporando más o menos colores hasta conseguir el efecto deseado.
Voy a tener siempre un "problema", y es que ese brillo no va a desaparecer mientras trabaje y hasta que aplique el calor del secador, así que -si queréis- ese es uno de los inconvenientes de trabajar con retardante al que hay que acostumbrarse.
En la foto siguiente, apenas si mancho el pincel con muy poquito retardante con el color resultado de la mezcla de otros colores.
Y ahora aplico el pincel sobre la zona a trabajar acercando los colores y procurando obtener la transición deseada de acuerdo con la planificación o diseño de iluminación (cenital en este caso) y con las características del volumen.
Vamos a trabajar un poquito más sobre esa base intentando fundir tonos y trabajando alguna luz y sombra.
No he tardado mucho y como base para seguir trabajando con luces sombras y tonos para seguir unificando creo que no está mal del todo. Además, recordad el color inicial de la capa base. Y, observad, en el músculo del brazo aún está el carne dorada original. He podido ir realizando esas transiciones y mezclas subiendo y bajando esos colores con más tiempo gracias al retardante...¡y al secador!
Bueno, espero que os sirva.
¡Un abrazote y que los Reyes Magos de Oriente os traigan muchas figuras y masillas!
KPG
Os presento un atajo más. Se trata de emplear un retardante para acrílicos para realizar esas mezclas y disponer de un poco más de tiempo para alargar el pintado.
Es importante prestar atención a las recomendaciones sobre proporciones de pintura y retardante, así como a la influencia sobre el tiempo de secado. Os pongo una foto con las sugerencias en varios idiomas:
Como ocurre con cualquier técnica o herramienta, va a depender mucho de cada uno el rendimiento que saquemos a las prestaciones de cada producto y a las ganas de experimentar que tengamos. Yo he realizado un pequeño ejercicio para que sirva de pequeña muestra de su aplicación. Estoy seguro de que después muchos compañeros obtendréis resultados mejores y sorprendentes con vuestra maña y la práctica.
Para mostraros un ejemplo, he elegido la figura del minotauro que acompañaba en la primera foto a este retardante que he podido conseguir en una tienda de bellas artes. La elección se debe, sobre todo, a que ya la tenía imprimada con ese color chocolate bastante oscuro. Espero que eso os permita apreciar el ejemplo con pintura y retardante que he realizado en una parte del hombro de la "bestia" al poder compararlo siempre con el color de la base inicial.
Antes de empezar es importante y muy recomendable que tengáis en cuenta que para evitar que la mezcla y el resultado final queden brillantes debemos aplicarle calor con un secador. Así que preparad el secador y tenedlo bien cerca.
Para este "experimento" he elegido los tres colores que se pueden apreciar en la siguiente fotografia: un chocolate marrón, un marrón naranja y un carne dorada.
En uno de los pocillos -o en un depósito de un pastillero, o en un rincón de una paleta húmeda, lo que convenga o se quiera- se puede colocar un poco de retardante. No es necesaria mucha cantidad, ya que, como veréis, solo un poquito debe mezclarse con la cantidad de pintura que empleemos para mezclar (esa proporción de 5% que sugiere el fabricante).
Para que veamos bien el contraste, soy consciente de que he empezado exageradamente con el carne dorada directamente sobre el brazo y hombro de la miniatura.
Luego de coger un poco de los colores que quiera mezclar y un poquito de retardante, empiezo a trabajar en esas zonas para tener la mezcla deseada. Aunque el aspecto es de "mojado y brillante" puedo seguir trabajando sobre esa zona durante un rato incorporando más o menos colores hasta conseguir el efecto deseado.
Voy a tener siempre un "problema", y es que ese brillo no va a desaparecer mientras trabaje y hasta que aplique el calor del secador, así que -si queréis- ese es uno de los inconvenientes de trabajar con retardante al que hay que acostumbrarse.
En la foto siguiente, apenas si mancho el pincel con muy poquito retardante con el color resultado de la mezcla de otros colores.
Y ahora aplico el pincel sobre la zona a trabajar acercando los colores y procurando obtener la transición deseada de acuerdo con la planificación o diseño de iluminación (cenital en este caso) y con las características del volumen.
Ahora, lo dicho, ¡a darle caña con el secador!
Este es más o menos el aspecto que he conseguido. Bueno, se puede hacer un trabajo más fino y mejorarlo más, claro. Pero uno hace lo que puede, ¡jajaja! ;-)Vamos a trabajar un poquito más sobre esa base intentando fundir tonos y trabajando alguna luz y sombra.
No he tardado mucho y como base para seguir trabajando con luces sombras y tonos para seguir unificando creo que no está mal del todo. Además, recordad el color inicial de la capa base. Y, observad, en el músculo del brazo aún está el carne dorada original. He podido ir realizando esas transiciones y mezclas subiendo y bajando esos colores con más tiempo gracias al retardante...¡y al secador!
Bueno, espero que os sirva.
¡Un abrazote y que los Reyes Magos de Oriente os traigan muchas figuras y masillas!
KPG
1 ene 2013
Genio y figura
Este post va dedicado a uno de mis mejores amigos, Fran. Gracias a él descubrí esta afición que me ha permitido disfrutar aprendiendo cosas de un montón de ámbitos diferentes y, sobre todo, conocer a otros compañeros con los que compartir buenos momentos durante este rato que es la vida y que hay que saber aprovecharla. Espero que me permitáis que me consienta un poquito dedicándole el primer post de un nuevo año que me gustaría que estuviera cargado de felicidad para todos los aficionados a cualquier cosa...
Este es Fran: genio y figura.
¡Gracias, maestro! ;-)
¡Un abrazote!
KPG
Este es Fran: genio y figura.
¡Gracias, maestro! ;-)
¡Un abrazote!
KPG
10 dic 2012
Lentes para pintar y modelar o ¡si no lo veo no lo creo!
Que conste que yo era muy escéptico y no "veía claro" eso de usar lentes u ópticas para pintar o modelar, pero he comprobado que el nivel de detalle que se puede alcanzar (dependiendo, claro está, de cada uno) es increíble.
Cuando te acostumbras a usarlas es cuando te arrepientes de no haberlas descubierto antes.
Os muestro las que yo empleo, gracias al consejo de uno de esos grandes pintores que hay por esos mundos. En esta, en concreto, se pueden emplear hasta dos lentes para llevar mejor a cabo su función de permitir una visión aumentada de los objetos.
Cuando te acostumbras a usarlas es cuando te arrepientes de no haberlas descubierto antes.
Os muestro las que yo empleo, gracias al consejo de uno de esos grandes pintores que hay por esos mundos. En esta, en concreto, se pueden emplear hasta dos lentes para llevar mejor a cabo su función de permitir una visión aumentada de los objetos.
Y sí, lleva una bombillita casi a lo "espeleólogo", para apuntar la luz hacia la zona donde aplicas la vista y, en nuestro caso, la herramienta de modelar o el pincel. La verdad es que yo no la he utilizado todavía.
No sé si os podéis hacer una idea con la siguiente foto. Pero imaginaros que podéis ver todos y cada uno de los rincones de vuestras figuras para realzar los detalles o llevar a cabo el asalto de filigranas impensables "a simple vista".
Cosas buenas que tiene: se ven todos los detalles excelentemente. Cosas malas que tiene: se ven todos los detalles excelentemente. ;-) !Y cómo puedes dejar de arreglar algo que sabes que está ahí!
De todas formas, debemos tomar las oportunas precauciones en el momento de usar ópticas de aumento para pintar (que deberían tener unos mínimos de calidad), ya que como ya sabéis, si acostumbramos a nuestra vista a emplearlas siempre, puede pasarnos factura. No está de más realizar una consulta a un especialista de la visión, por si acaso. Yo las empleo para entrar a trabajar los detalles y "lo que el ojo no ve".
¡Un saludo!
KPG
9 dic 2012
Capitán de los Tercios Alonso de Contreras
¡Ea, señores!!
¡Abajo que es ya noche!
El flamante
capitán Alonso de Contreras -aquél soldado aventurero a quien Lope de Vega le
anima a escribir sus memorias- cuenta
que justo antes de partir a las Indias para socorrer Puerto Rico, ordenó
descanso nocturno a sus hombres a bordo del galeón donde tenía su tropa:
“¡Ea, señores!
¡Abajo, que es ya noche!”
Después de las
burlas que recibió -pues muchos de los soldados aún aprovechaban las últimas
horas para estar con sus esposas u otras compañías-, no quiso el capitán que
aquello volviera a suceder. Al día siguiente repitió la orden.
¡Ea, señores!
¡Abajo que es ya hora!”. El propio
oficial en su “Discurso de mi vida” nos cuenta que entonces alguno de los
miembros de la tropa respondió “con la insolencia ordinaria “¡Acuéstese su ánima!”. Ante este nuevo plante, el capitán pasa a la
acción y devana la cabeza con su espada a uno de sus soldados, que acaba
mostrando los sesos desnudos. En adelante, no se desobedeció ninguna otra orden
de Alonso de Contreras.
En la figura que
os muestro, quise representar a dicho capitán pensativo en la cubierta del barco luego de
recibir la negativa de los soldados en la primera ocasión, tejiendo la
estrategia para actuar al día siguiente en caso de encontrarse ante una
situación semejante y cercenar cualquier nuevo atisbo de desacato, como
finalmente ocurrió.
La viñeta
Antes de mostrar las fotos de la escena acabada, os cuento que quise ambientarla como si estuviera recibiendo algo de luz de luna. Intenté poner en todas las mezclas algo de azul de oxford o azul de prusia oscuro, incluso para la piel. En este último caso, también empleé un poco de rojo violeta.
Fue un ejercicio rápido, pero el primer paso para probar cosas de cara a realizar escenas nocturnas posteriores mucho más arriesgadas. Incluso me atreví a llevar a la práctica aquello de realizar una fotografía a la figura tras realizar un rociado con alguna pintura clara desde arriba y otra más oscura desde abajo con aerosoles de imprimación, para ver donde debía colocar las luces y las sombras.
Seguramente habréis reconocido la figura. Es el magnífico "Oficial de los Tercios Españoles" de 54mm de Art Girona modelado por Raúl García Latorre. El fragmento de barco forma parte de la ambientación que acompaña al pirata en pleno abordaje de "No quarter" de Andrea de la misma escala. Creo que le iba como anillo al dedo para la historia que pretendía "contar".
Ahí van unas cuantas fotos finales. A pesar de que en realidad se aprecian más los contrastes, debo seguir mejorando y trabajar más esa cuestión.
La verdad es que me lo pasé en grande buscando documentación y luego con el diseño de la escena y la pintura de todos los elementos. ¡Una experiencia muy recomendable!
¡A seguir practicando voy!
KPG
11 nov 2012
Mi primer soldado de Roma
He tardado demasiado, pero gracias a un intercambio con un compañero, ha llegado la oportunidad de acometer la pintura de un soldado romano. Se trata de un centurión del siglo I antes de Cristo de 54 mm de Andrea.
Hay que seguir trabajando, entre otras cosas, esas cotas de malla y metales con tintas y barnices. Pero en esta figura me he peleado con ellos y eso ya ha significado un avance para mí.
En los pantalones y la túnica podía haber trabajado más los contrastes, pero no me disgusta ver el resultado final en mano.
También he hecho pruebas con pigmentos en el terreno, a ver si les acabo de perder el miedo de una vez...
La capa ha sido otro espacio de "entrenamiento". La primera vez que aplico aerógrafo sobre una superfície así -diría que muy pequeña para mi experiencia con "la máquina diabólica que expulsa aire" ;-) - y luego trabajo sobre ella con pincel. Es más complicado de lo que creía, y aunque en las fotos no he sabido retratar el aspecto más o menos real, tampoco he alcanzado el contraste que quería teniendo en cuenta esos pliegues al viento, aunque tomar la decisión sobre el punto de dirección de la luz principal no me resultó fácil.
Y ahí van dos vistas finales más.
¡La verdad es que ya tengo ganas de pintar otro soldado de Roma!
¡Un saludo!
KPG
Hay que seguir trabajando, entre otras cosas, esas cotas de malla y metales con tintas y barnices. Pero en esta figura me he peleado con ellos y eso ya ha significado un avance para mí.
En los pantalones y la túnica podía haber trabajado más los contrastes, pero no me disgusta ver el resultado final en mano.
También he hecho pruebas con pigmentos en el terreno, a ver si les acabo de perder el miedo de una vez...
La capa ha sido otro espacio de "entrenamiento". La primera vez que aplico aerógrafo sobre una superfície así -diría que muy pequeña para mi experiencia con "la máquina diabólica que expulsa aire" ;-) - y luego trabajo sobre ella con pincel. Es más complicado de lo que creía, y aunque en las fotos no he sabido retratar el aspecto más o menos real, tampoco he alcanzado el contraste que quería teniendo en cuenta esos pliegues al viento, aunque tomar la decisión sobre el punto de dirección de la luz principal no me resultó fácil.
Y ahí van dos vistas finales más.
¡La verdad es que ya tengo ganas de pintar otro soldado de Roma!
¡Un saludo!
KPG
6 nov 2012
Basada en Ayla, una curandera de la prehistoria
Lamento no haber podido realizar un pintado a la altura de la escultura, pero ha sido un paso más en mi camino de bustos, es el tercero, y el primero con una mujer como protagonista. La figura pertenece al catálogo de El Viejo Dragón. De nuevo los dedos de José Ramón Arredondo acabaron por crear una bonita escultura, en este caso una hechicera ambientada en una era muy, muy lejana...
Pronto vi que podía basarme en Ayla, la protagonista de la larga serie de libros de Jean M. Auel "Los hijos de la Tierra". De modo que incluso me decidí a pintar en la peana uno de los dibujos que aparece en alguna de las encuadernaciones de uno de ellos y, puesto que en la primera de las novelas resulta herida por un león de las cavernas -que se convertirá desde entonces en su totem-, le pinté en el colgante lo que deberían recordar las marcas de una garra.
Y luego de eso, pues el resultado. La verdad es que ahora veo que arriesgué muy poco y que debería haber intentado contrastar mucho más los volumenes, pero me resultó muy complicado y como figura para el aprendizaje le estoy muy agradecido. Puse la figura un poco inclinada y no supe resolver el juego de luces y sombras.
Además de los pechos, que creo que son complicadísimos de pintar, tuve algún quebradero de cabeza con el cráneo. No sabía qué color y aspecto darle. Hasta "estudié" un poco de anatomía interna...;-)
Bueno, eso es todo. Os animo a disfrutar con el pintado de alguno de estos bustos.
¡Un saludo!
KPG
Pronto vi que podía basarme en Ayla, la protagonista de la larga serie de libros de Jean M. Auel "Los hijos de la Tierra". De modo que incluso me decidí a pintar en la peana uno de los dibujos que aparece en alguna de las encuadernaciones de uno de ellos y, puesto que en la primera de las novelas resulta herida por un león de las cavernas -que se convertirá desde entonces en su totem-, le pinté en el colgante lo que deberían recordar las marcas de una garra.
Y luego de eso, pues el resultado. La verdad es que ahora veo que arriesgué muy poco y que debería haber intentado contrastar mucho más los volumenes, pero me resultó muy complicado y como figura para el aprendizaje le estoy muy agradecido. Puse la figura un poco inclinada y no supe resolver el juego de luces y sombras.
Además de los pechos, que creo que son complicadísimos de pintar, tuve algún quebradero de cabeza con el cráneo. No sabía qué color y aspecto darle. Hasta "estudié" un poco de anatomía interna...;-)
Bueno, eso es todo. Os animo a disfrutar con el pintado de alguno de estos bustos.
¡Un saludo!
KPG
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