25 abr. 2012

Mi versión de Peter Pan, paso a paso

Hacía tiempo que me apetecía pintar esta simpática figura de Peter Pan del catálogo de Alexandros Models. Es mi segunda experiencia en este complicado campo de la fantasía en un tamaño relativamente perqueño y sigo aprendiendo y probando cosas.

 La actitud desafiante de esta bonita versión del niño que no quería crecer modelada por Eduard Pérez me animó a ubicarla en alguna de las nubes desde las que supuestamente podía espiar los movimientos de Hook en los cielos de Nunca Jamás. A pesar de que emplear materiales como el algodón para ambientaciones similares no resulta muy "ortodoxo" en el mundo del modelismo y miniaturismo, quise, de todos modos, aprovechar la gran similitud que este guarda a la distancia con el aspecto de las nubes. Quería dar la sensación de que Peter Pan estaba flotando sobre una de ellas, así que realicé un soporte con alambre que sujetara la figura por los pies pero que quedara lo más oculto posible a la vista de quien la observara de frente. Este fue el planteamiento inicial.




Posteriormente, y luego de comprobar el efecto que tenía con el algodón, protegí el alambre con masilla Magic Sculpt para mejorar su aspecto externo y la estabilidad de la figura. En la medida de lo posible hice un modelado que ofreciera una cuña por delante para reflejar la menos luz posible y evitar que llamara la atención.


A continuación, empecé con el pintado de las carnaciones y luego di una base al vestido de hojas de Peter Pan.


Siempre iba comprobando el aspecto por todos los lados, para hacerme una idea de la dimensión que tendría que tener la nube para que la escena quedara compensada. Esta inicial resultaba demasiado pequeña...


Llegaba el momento de trabajar las hojas del vestido. En el libro de J.M. Barrie, el autor describe a este "niño encantador" vistiendo "hojas secas". El imaginario que se ha construido lo ha presentado habitualmente vestido de "verde" por completo. Yo opté por seguir el planteamiento del fantástico box-art pintado por Alex Cortina, con hojas de muchos colores, muchas de ellas camino de perder la poca clorofila que les queda o ya habiéndose quedado por completo sin ella. Para no realizar agrupaciones monótonas de tonalidades, pinte de modo esquemático un primer reparto de colores de hojas. En la medida de lo posible, quería mezclar colores cálidos con el abanico de amarillos y verdes que podemos encontrar en diferentes tipos de hojas, de manera que no rompiese en exceso con esa idea de niño con vestido de verde que casi todos tenemos en mente cuando hablamos de Peter Pan.




Y ahora, esta es la paleta de colores que empleé para ir pintando la multitud de hojas que cubren el tronco del muchacho. Muy variada, como veréis.


Más avances con el pintado de la mini. Por cierto, la escala es de 54 mm y la altura desde lo alto de la cabeza a los pies es aproximadamente de unos cuatro centímetros.



Elegí una nueva nube "provisional" para ir comprobando el aspecto que iba adquiriendo, aunque al final, este trozo de algodón se convirtió en la nube definitiva.


Había adelantado el pintado del soporte delantero, que es el tronco que viene de peana de origen con la figura, aunque le cambié la posición para garantizar una mayor superficie de soporte y la estabilidad de la presentación.


Para evitar que se cogiera a la figura por delante, recorté una "hoja" en un sobrante de estaño del cuello de una botella de cava. Sería el "asidero" con el que se invitaba a los que la tuvieran que transportar o mover de un lado a otro a cogerla por detrás sin riesgo de dañar la pintura o la forma de la nube.




También le hice una especie de tallo que nacía de la base. Pinté el conjunto como si se tratara de un tallo y de una hoja secos con diferentes matices. No quería un color claro para que no llamara mucho la atención. Posteriormente intenté mejorar el pintado base inicial.




 Le llegaba el turno a la nube. Era demasiado blanca, rebotaba demasiada luz y además resultaba muy monótona. No podía pintarla, pues quedarían como hilillos poco estéticos, así que probé a darle algunos tonos diferentes de colores repartidos con polvillos resultantes de la fricción sobre lija de pasteles suaves. Con una brocha de maquillaje los repartí con cuidado sobre el algodón. Mi intención era recordar un poco los colores que empiezan a tener las nubes al atardecer. Oscurecí el fondo de la nube más para generar más contraste con la parte superior de la nube.





Finalmente, pinté el nombre del protagonista en el tronco que hace las veces de soporte y peana y tras los últimos repasos y retoques, di por finalizada la miniatura. La verdad es que resulta una figura muy simpática y que alegra cualquier rincón de la vitrina.





¡Un abrazote!

KPG