19 de ene. de 2015

Ejercicio de pintura de caballo zaíno al óleo


Este es mi primer caballo pintado al óleo. Es el resultado de un taller que realicé con compañeros de afición hace unas semanas, bajo las directrices del amigo Juanma Vázquez. Empleamos como guía algún fantástico ejemplo de Daniel Ipperti publicado en la revista Figurines. La verdad es que disfrutamos con la jornada y las pedagógicas e interesantes explicaciones de nuestro profesor. Quizás más adelante -si practico bastante- me anime a hacer un pequeño paso a paso del proceso, porque ahora no tengo suficientes imágenes del mismo para ilustrarlo, aunque sí que puedo exponer algunas de las cuestiones que practicamos.


Para pintar este caballo zaíno elegí un modelo de Historex de 54 mm al que limé las testera, frontalera, carrilleras y muserola de la brida que venían modeladas en la cabeza del caballo. Con Magic Sculpt intenté cubrir las uniones y las lijé lo mejor que pude para que no se apreciaran. La más complicada resultó la que une el cuello al cuerpo del caballo, que generalmente está oculta por la silla, los petrales o las cinchas. También tuve que disimular la unión de las crines con el cuello del caballo y las orejas. Como puede verse en la foto superior, hice lo que buenamente pude...

En la jornada intentamos generar la sensación de textura del pelo del caballo. Para ello empleamos pinceles de lengua de gato. Sobre la base marrón que proporcionamos al caballo con un color marrón claro, realizamos una capa con una mezcla de óleos Tierra de Siena Tostada y Amarillo de Nápoles. Luego trabajamos con Negro y fue entonces cuando al aplicarlo de arriba a abajo y prestando atención al recorrido que suele tener el pelo del caballo en diferentes lugares, empleamos el pincel de lengua de gato. Primero con uno más ancho, para aplicar el óleo Negro, luego usamos otro pincel más pequeño para retirar el excedente de aceite que pudiera quedar y finalmente, con suavidad, este mismo para marcar la textura del pelo. Tengo que advertir que no empleamos el óleo directamente del tubo, sino que dejamos que el excedente de aceite quedara sobre el papel de periódico en el que colocamos la pintura y que de ahí lo llevábamos a una sencilla paleta cuya confección explicaré otro día.



Trabajamos las luces y el marcado de algunas venas. En el caso de las crines y la cola, dimos una suave pasada de Negro mezclado con apenas un toquecito de blanco para "peinarlas" y dejar que esos brillos dieran la sensación de pelo. Viendo las crines ahora, me doy cuenta de que necesitan alguna sesión más.



En el paso a paso de Ipperti, el autor acaba por dar leves toques de blanco sobre la grupa y otros lugares que reciben más brillo en el caballo y luego los funde con el negro del entorno. Para este ejercicio, yo, en cambio, preferí evitar el riesgo de estropear lo trabajado al trasladar demasiado blanco sobre la figura, de forma que dejé que se reprodujera el brillo natural fruto del impacto de la luz del entorno sobre el óleo negro. El efecto es muy bonito y verosímil, de manera que podemos tener un bonito caballo solitario en nuestra colección, convertido, por su belleza, en el único protagonista. Os animo a realizar trabajos que sumen la magia del óleo a la plasticidad y belleza de este y otros animales.

Algunas fotos más.



¡Un saludo!

KPG

10 de ene. de 2015

Oficial de Panzer Kampfwagen II - Deutsches Afrika Korps (Tamiya)


Esta que acabo de pintar ha sido mi primera figura de Tamiya. Forma parte de un grupo de miniaturas que acompañan la maqueta de Tamiya de un Panzer Kampfwagen II - Aus. F/G de escala 1/35 ambientado en los conflictos en territorio africano durante la segunda guerra mundial. Representa a un oficial de carro del DAK (Deustches Afrika Korps). Estaría dirigiendo un tanque desde la torreta, de ahí que parezca que tenga una postura bastante hierática y uno de los brazos avanzados, ya que la mano libre del prismático se posaría sobre la estructura del carro. La figura no tiene modelados los auriculares para ponerse en contacto con la tripulación del tanque.


En mano, la figura está mucho más contrastada que lo que ofrecen las fotos, pero no he sabido sacar más jugo de mi pequeña cámara. También es cierto que encontrar un punto de vista que ofrezca la mejor perspectiva posible con algo de luz obliga a sacrificar un poco esa cuestión. Además, el amarillo, aunque tenga poca presencia, refleja mucha luz y los dispositivos de medición de mi aparato fotográfico se vuelven locos para intentar mostrar los diferentes matices.

Intentar obtener un resultado que me satisfaciera un poco no ha resultado fácil, probablemente por mi inexperiencia para resolver los problemas que esta figura me ha planteado durante el camino. Intentaré explicar todo el proceso lo mejor posible para ver si puede ser de ayuda.

Para empezar,  decidí pintar el cuerpo y añadir los brazos luego, ya que si los pegaba antes, me dificultarían la pintura de parte del tronco y los detalles de la chaqueta.



La forma como esta planteado el montaje de la figura es un poco tosca. El cinturón funciona como una frontera excesivamente basta y no cubre en absoluto el perímetro de la parte inferior a la que debe pegarse la parte superior. Probablemente se debe a que si la figura se sitúa en la torreta del carro, no se aprecie cuanto queda por debajo de la cintura y del cinturón. Después de imprimarla en gris, realicé una base con un 80% de Verde Amarillo de Vallejo (70.881/112) -color que se convertirá en fundamental en esta figura- y un 20% de Alemán Camuflaje Ocre Naranja (70824/128) para todo cuanto fuera ropa  e inicié el pintado de las carnaciones.

En esta ocasión, y puesto que el soldado se encuentra en un ambiente desértico, decidí emplear la gama de colores del set de Andrea. Como muchos habréis comprobado, los colores más oscuros de la misma tienen un aspecto terroso que me parecía muy indicado para un miembro del DAK.


Pero no quería darle un aspecto de alguien totalmente quemado por el sol, al que parecía que me llevaban las bajadas con los tonos más oscuros de la gama. No me resultó fácil emplear todos los tonos para conseguir una gradación verosímil. Este es el resultado de los primeros avances. Dejé el acabado para la parte final, ya que así se puede trabajar el contraste entre el rostro y los otros colores de la ropa.


Tengo que decir que la cara de esta figura planteaba diversos problemas. Por un lado, los ojos parece que están a diferente altura, el mentón es quizá demasiado anguloso y grande. La cara resultaba ancha, las orejas un poco grandes y el labio inferior...tiene demasiado botox. Todo un reto. Con las manos ocurre algo parecido, ya que parece que están sobredimensionadas.


Pintura de las prendas de ropa

Para evitar un exceso de monocromía, intente que la gorra, chaqueta y pantalones tuvieran diferentes composiciones de color. Para las polainas empleé un color más oscuro. Las prendas de los miembros del DAK podían sufrir desgastes a causa del tiempo y del uso o podían provenir de diferentes fuentes con el paso del tiempo. He procurado ser fiel a las fuentes consultadas y espero no haberme equivocado. Para la pintura de casi todas las prendas he usado mateador X-21 de Tamiya. En aquellos casos en que no lo he hecho, lo especificaré.

Empecemos por arriba. En el caso de la gorra, decidí darle tonos más claros. Es la prenda más superior y por tanto más expuesta a la luz de un sol sin piedad. Además, se producía la circunstancia de que en algunos casos la gorra era "envejecida" por los propios soldados para "informar" de su condición de veteranos a los recién llegados.


Esta que aparece a continuación es la gama de colores empleados.


Se trata de combinaciones de la base inicial de Verde Amarillo y Camuflaje Alemán Ocre Naranja con Ocre Amarillo (70.913/121) a la que para las subidas añadí más cantidad de este último color. Para bajar un poco la intensidad que me proporcionaba el Ocre Amarillo realicé suaves pasadas con veladuras con Tierra Mate (70.983/143) muy aguadas.

En el caso de la chaqueta, a la base común le añadí Amarillo Desierto. Para las bajadas añadía más Verde Amarillo y al final un poco de Sombra Tostada (70.941/148). Aquí están las diferentes combinaciones. Si comparamos con el caso anterior, puede comprobarse que los colores claros son más apagados y en la base y bajadas el dominante verde es mayor.


Y aquí se intenta mostrar el color que iba adquiriendo con el pintado de algunos detalles de la chaqueta y condecoraciones. Quería que se conservara el color verde de algunos uniformes alemanes del DAK, aunque la fuerza del sol y del desgaste les diera con el tiempo un aspecto amarillento. En cualquier caso, nunca debería ser igual al amarillo de la gorra. Por cierto, en este punto las gafas ya están pintadas y se han simulado lor reflejos en las lentes.



Aquí con algunas sombras más marcadas y algunas arrugas inventadas con el pintado. Para las últimas luces, añadí con cuidado Amarillo Mate (70.953/15) a la mezcla empleada para la última subida. La verdad es que el modelado de la ropa está bastante exento de detalles y no da para muchas alegrías.


Para la funda de la pistola y el cinturón empleé una combinación de marrones (Marrón Chocolate -70.872/149-, Marrón Mate -70.984/140- y Marrón Naranja -70.981/131- para subidas y rasguños).


Cuando dí por casi acabado el pintado de la chaqueta empecé con el de las mangas y los brazos de la misma. Para ganar tiempo las coloqué pegadas en palillos con blu-tack y aquellos a su vez sobre plastilina. Es un método que permite trabajar con comodidad. Pero no olvidé la posición que ocuparían finalmente, ya que esto influye sobre las luces y las sombras que se proyectan y deben pintarse.


También es importante conocer los músculos de aquellas partes del cuerpo que se exponen a la luz para realizar un tratamiento pictórico lumínico coherente. Utilizar el apoyo de libros y fotografías es básico.


Para pintar los pantalones usé una base formada por Verde Amarillo y Amarillo Camuflaje (70.978/116). Las subidas las realicé con esa base más incorporación de Ocre Amarillo (70.913/121) y las bajadas con Verde Amarillo y un poco de Gris Oliva (70.888/96), a las que para las zonas más escondidas sumaba un poquito de Sombra Tostada. En la siguiente foto, aparecen las tres mezclas básicas, a las que habría que añadir las de las luces con esas adiciones para luces y sombras de las que he hablado. En las tres que le siguen, también aparecen pintadas las polainas y las botas con una base inicial.


Como puede verse, el tono del pantalón es más verdoso y difiere claramente del de la chaqueta para evitar un aspecto demasiado uniforme.

Se acercaba el momento de pegar los brazos al tronco, pero antes debía acabar el pintado de los prismáticos. Usé el negro de Vallejo (70950/169) sin mateador, ya que al mezclarlo con agua ya adquiere un aspecto brillante parecido al de los prismáticos reales. Para las zonas destinadas a ser cogidas con las manos, realicé una mezcla de ese negro con un poquito de Gris Neutral (70.992/160) -aunque podría ser cualquier tipo de gris-, casi inapreciable esta vez con mateador y di una muy suave pasada por dichas zonas intentando reproducir la textura de esa zona. Para reproducir los rasguños que muestran el metal del prismático, pinté con Plata (70.997/171) pequeños desgastes en las aristas más expuestas a golpes siguiendo referentes de fotos reales. Luego pasé lavados sobre ellas con negro para atenuar el brillo.


Intenté construirle la tira que permite colgarse al cuello los prismáticos. Lo hice con el material de las velitas aromatizantes, que es muy fino y al que puede darse forma y pintarse fácilmente.




Pegué el brazo de la mano que sostiene el prismático primero, para dar la vuelta a la tira ya pintada de negro y pegarla al otro lado del prismático (para dar sensación de movimiento intenté generar una ondulación en la tira presionando con cuidado en ciertos puntos) y luego ya le tocó el turno al otro brazo. Era uno de los momentos más temidos por mí ya que había desajustes entre los espacios de las piezas destinadas al pegado (tronco y brazos).


Pero con paciencia, masilla, y unas horas o ratos más de trabajo es como se solucionan estas cosas... Antes de darla por acabada, aumenté los contrastes en la chaqueta y otras partes y repasé las partes que me habían satinado más de lo deseado, así como la figura en general. Para el cabello, realicé algunos golpes suaves con Marrón Mate mezclado con algo de Ocre Amarillo. Y ahora ya unas cuantas fotos finales.








¡Un saludo!

KPG

6 de ene. de 2015

Sobre comentar o criticar figuras de otr@s


La tabla de consejos que abre este post, y que recomiendo que se tenga presente con frecuencia, pertenece a Salvador Rosselló. Creo que resulta un documento muy útil que invita a la reflexión sobre la construcción de diagnosis o evaluación de trabajos de miniaturas y de modelismo que, lógicamente, puede ser aplicado a cualquier otro ámbito artístico.

Hablar del trabajo de otros resulta siempre algo delicado. Sobre todo porque es imposible llegar a conocer el esfuerzo y trabajo real que hay detrás de todo proyecto. Por eso es siempre muy importante ser cauto, amable y respetuoso. Las opiniones deben estar fundadas en argumentos que puedan ser capaces de ser demostrados con hechos visibles y que eviten el uso de especulaciones sobre el método o la aplicación de una técnica si no se tienen informaciones previas sobre el mismo de parte del autor o la autora del trabajo. También resulta muy importante reconocer y anunciar el grado de experiencia desde el que se lleva a cabo el comentario.

La consideración debería ser fruto de un diálogo y eso significa la asunción de una actitud receptiva por parte del responsable de la obra. Hay que aceptar las valoraciones que puedan hacer otros si hemos decidido someter a juicio nuestro trabajo. Si no estamos de acuerdo con alguna observación deberíamos, igualmente, ofrecer argumentos que permitan entender al otro colega el estado de aquello que se ofrece a su vista.

Lo más importante para que el resultado de la conversación sea enriquecedor para crítico y criticado es estar dispuesto a entender ese intercambio de impresiones como una nueva oportunidad para aprender, resultando la humildad y la honestidad mutuos ingredientes básicos e imprescindibles de todo encuentro valorativo.

Y sobre todo, dar las gracias al final de todo debate a los que nos ofrecen parte de su tiempo para oralizar o escribir sus impresiones sobre nuestros trabajos y nos las hacen llegar por cualquier medio.

¡Gracias por llegar hasta aquí y feliz 2015!

KPG

23 de dic. de 2014

El color púrpura y la luz en ropajes oscuros y escenas nocturnas


Hace algunos años que pinté esta figura. Era mucho más inexperto que ahora (¡imaginaros!) y quería ambientar este carrista de 54 mm de la marca Alpine en una escena nocturna, recibiendo la luz de una luna llena o casi llena. Por eso el suelo y las plantas tienen una tonalidad azulada. Tendría que haber trabajado mucho más las carnaciones...a las que también di un toque oscuro.

Sin embargo, traigo a la memoria la miniatura porque recuerdo que usé una técnica que me pareció interesante y que me parece que puede ser útil a otros. Como el uniforme de los tanquistas alemanes es totalmente oscuro o negro pero que rebota o refleja mucho la luz -es cuero-, realicé muy leves veladuras con apenas agua y pintura muy diluida de color Púrpura Real de Vallejo (70.810/45) en las zonas de arrugas y pliegues más expuestas a la incidencia de la luz del ambiente. Los reflejos que se ven son precisamente el trabajo que hace la luz al incidir sobre ellos.

Algunas fotos más en las que creo que se puede apreciar ese efecto.




¡Un abrazote!

KPG

11 de dic. de 2014

Fusilero de los Batallones de Tortosa. Primera Guerra Carlista (1833-1840).


Esta figura ha representado un pequeño paréntesis para mi. Se suma a mi colección de piezas de escala de 54mm de Miniaturas Escuadrón ambientadas en las guerras carlistas. Sólo me queda una más para completar las cuatro de que dispongo y ya he sacado la última de su escondite. Me gusta considerarlas figuras de transición entre otras piezas o proyectos de mayor complejidad o envergadura.

La miniatura representa a un soldado de los Batallones de Tortosa, contingente que luchó a favor de Carlos María Isidro de Borbón, hermano de Fernando VII, que reclamaba su derecho al trono a la muerte de aquél, negando los que tenía María Cristina de Borbón o de Nápoles, princesa de Asturias y viuda del anterior regente.

El carlismo encontró apoyo en regiones que vieron cómo anteriores derechos se veían afectados por las políticas de centralización apoyadas por los borbones, como la supresión de privilegios forales (sobre todo en Aragón y las Vascongadas) o la venta de terrenos comunales, que además de a los campesinos de las zonas citadas anteriormente, también soliviantó a los de Navarra y Cataluña.

La miniatura muestra a un fusilero durante la Primera Guerra Carlista (1833-1840). Aún se producirían dos guerras carlistas más antes de acabar el siglo (de 1846 a1849 y de 1872 a 1876) y un intento entre aquellas dos que resultó abortado (la denominada intentona de La Rápita u "Ortegada" de 1860).


Los batallones de Tortosa

Existieron tres batallones de Tortosa, de 1000 efectivos cada uno. Estaban integrados en la Primera División Auxiliar del Ejército del Maestrazgo, región que abarcaba territorios de las actuales provincias valencianas de Castellón y Teruel y del que también formaban parte algunas poblaciones aragonesas del Bajo Aragón y del Matarraña. Tenían por distintivo la calavera y las tíbias, símbolo de la guerra sin cuartel. 

La figura está en disposición de llevar el arma al brazo, postura que no he visto muy tratada a nivel de escultura. La mano con el arma agarrada por la garganta, la funda de la bayoneta, el brazo izquierdo, una taza y la cartuchera eran los elementos que acompañaban la pieza central de la miniatura. Tuve ciertas dificultades para adecentarla, puesto que el tiempo había dejado mella en su aspecto, ya que llegó a mis manos con una imprimación blanca descascarillada, que tuve que eliminar. También se apreciaban desajustes entre el brazo en alto y el espacio destinado en el tronco para ser adherido a este que no me esforcé en disimular demasiado, puesto que creo que en este caso hubiera sido peor el remedio que la enfermedad.


La pieza protagonista de este carlista es el capote, de un azul oscuro intenso. Desde el principio, intenté que los leves vuelos recibieran un poco de luz más clara, para que no resultara una prenda tan "pesada".


En realidad, esta figura había sido empleada para hablar de cómo realizar una sencilla ambientación para una pequeña peana. He querido ubicar al soldado caminando por un terreno seco y pedregoso, un tanto árido, de manera que la tierra y las piedras o rocas fueran las protagonistas, con la aparición de un pequeño matojo seco que no tenía que molestar en exceso la visión del avance del fusilero.

A continuación, muestro el aspecto inicial de la peana luego de una primer trabajo con una capa base formada por colores terrosos y la primera paleta con variadas mezclas para obtener tonos variados en diferentes zonas de la ambientación y en las piedras de distintos tamaños.


Y, finalmente, una paleta más reducida para trabajar algunos relieves, detalles o zonas.


A continuación, fotos de la figura acabada.







Ya digo, un ejercicio con la única pretensión - la más importante- de pasarlo bien y aprender más cosas sobre esta afición.

¡Un saludo!

KPG