3 ago. 2015

¿Qué colores tienes?


Creo que no me equivoco demasiado si digo que el pintor de figuras tiene una tendencia a sentirse atraído por cualquier tipo de pintura almacenada en un tubo, en un bote o en cualquier tipo de recipiente. De ahí a "incorporarlo" a la "colección" inmediatamente va un paso. Puede ocurrir que se haga tanto con pinturas especialmente pensadas para ser aplicadas sobre figuras como con cualquier tipo de cosa que "manche" de una manera más o menos permanente la superficie de una miniatura prevista para lucir en una vitrina, jugar o para ambas cosas.

Existe otra tendencia a probar lo antes posible sobre las figuras el nuevo color adquirido. Pero creo que la realización de pruebas previas para entender el comportamiento posterior de las pinturas es un ejercicio que nos puede ayudar a sacar un mayor provecho de los colores disponibles de distintas marcas y características para estudiar sus propiedades y saber incluso si pueden ser mezclados entre sí y qué sensación pueden generar una vez aplicados. Lo mismo ocurre con el conocimiento de los productos que pueden añadirse a las pinturas para retardar la mezcla, dar un aspecto brillante, satinado o mate, intentar generar texturas, etc.

Personalmente, pienso que cada vez es más importante conocer la química y, por qué no, la física de los productos que sirven para pintar. Esto nos ayudará a entender lo que ocurre sobre el lienzo o la superficie tridimensional y, sabiéndolo de antemano, a trabajar conscientes del efecto que se generará.

Por eso os animo a dedicar un tiempo a saber, por ejemplo, cómo son las pinturas que tenemos y vamos usando y almacenando, realizando pruebas comparativas sobre una misma base y teniendo en cuenta sus características para entenderlas y sacar un mayor provecho de nuestro conocimiento sobre ellas al pintar luego nuestras figuras o maquetas. Os muestro un ejercicio simple:


La anterior es una foto de una hoja en la que he colocado una pequeña mancha de cada uno de los colores que aparecían en la caja de la primera ilustración. He añadido también manchas de algunas pinturas de marcas empleadas para pintar figuras para tener una referencia y poder comparar. Es un ejercicio muy interesante, porque así pueden descubrirse algunas características como la capacidad cubriente, el papel del pigmento y del aglutinador, el aspecto final una vez seco y después otras ya inherentes al concepto de color como el tono, matiz, brillo, intensidad... He identificado también el nombre dado al color por la marca que lo comercializa siempre que lo proporcione. Después -aunque eso ya depende de la curiosidad de cada uno-, podemos intentar relacionar los resultados con la composición química del producto si es que el fabricante la especifica en la etiqueta.

Claro que, como veréis a continuación, la superficie en la que se acaban aplicando los colores también influye, pero para trabajar esa cuestión se puede realizar otro tipo de ejercicios más específicos. Podríamos, por ejemplo, realizar pruebas sobre tal o cual color de imprimación o color base o bien sobre la superficie de metal de la propia miniatura si queremos aprovecharla para generar la sensación del metal de una espada o una armadura y trabajar solamente con tintas...Pero, como digo, esto ya son pruebas más concretas.


¡Ánimo y a probar cosas!

¡Un saludo!

KPG