12 oct. 2012

Camino del Dniéper, agosto de 1943

En agosto de 1943, el ejército soviético persigue a los alemanes en su retirada hacia el Dniéper. Este carrista podía haber formada parte del 3er Ejército de Tanques de la Guardia, encargado de perseguir al enemigo y cruzar el río lo antes posible para fijar una cabeza de puente, objetivo que consiguen el 22 de septiembre. Desde entonces comienza una encarnizada lucha entre los dos ejércitos por dominar el máximo de cabezas de puente del río. A mediados de octubre, los soviéticos han consolidado sus posiciones y la Wehrmacht abandona el Dniéper, perdiendo los alemanes la posibilidad de reforzar la que hubiera sido una línea defensiva fundamental del frente oriental.



La verdad es que me apetecía enfrentarme a esta figura que pertenece al catálogo de Alpine. Después de la etapa de documentación, decidí colocar al carrista en actitud vigilante, pendiente del horizonte luego de haber reconocido las huellas de algún tanque enemigo en retirada.

La elección de la peana, muy simple, puede ser discutible, pero me parecía atractivo por esa misma razón y por la dificultad que entrañaba crear una pequeña ambientación y un contraste con la figura que iba a ocuparla.

Estos son los primeros pasos que realicé para llevarla a cabo.

Primero realicé una propuesta de ubicación de carrista y del lugar que tenía que ocupar un terreno con huellas de oruga de un transporte enemigo. Utilicé masilla Magic Sculpt sobre la que presioné con un fragmento de cadena de una maqueta de un carro alemán de esa escala hasta conseguir el efecto deseado.


Luego recubrí el suelo con arena dejando el lugar destinado al vástago de sujección de la figura a la peana.


A continuación, la pinté y le coloqué algunas piedras para evitar la monotonía del fragmento de suelo sin marcas de oruga.



Siempre suelo ir probando el avance de la ubicación de elementos en la peana. Con la figura colocada, a la que di una primera capa base de verde militar mezclado con gris verde, este era el aspecto que adquiría antes del pintado y texturizado.


En principio, iba a pintar de verde el mono del carrista, pero luego me decidí por el gris.

El siguiente paso, mientras iba avanzando con la pintura de la miniatura, era buscar vegetación y colocarla de manera que diera la sensación de que el carrista se había abierto paso entre ella.



Para que la peana, tan clara, no tuviera un excesivo protagonismo busqué un cartel soviético de propaganda de la época que ya tenía visto y que por sus colores no desentonaba mucho con el conjunto. Al póster original le añadi las palabras en castellano para ayudar a contextualizar la figura y su actitud. El texto en alemán de la parte inferior por lo visto dice "El rio Dniéper es grande cuando el clima está tranquilo".



Finalmente, ya sólo quedaba avanzar con la pintura de todas las partes de la figura (los pliegues del mono representaron un reto complicado) y colocarla en la base.






Y ahora, ¡a por otra!

¡Un saludo!

KPG