26 feb. 2014

Inicio de la restauración de un templario


La miniatura que aparece en la fotografía superior es una figura del catálogo de Romeo Models de 54 mm que me encantó nada más verla y que pinté hace bastantes años. Decidí restaurarla, ya que el primer pintado no me gustó nada, Además, había bastantes fallos y quería mejorar la ambientación inicial, que era muy pobre. De momento le incorporé un arbusto en la parte inferior e inicié el repintado de la vesta, dejando la capa para más tarde.  Quizás le añada un escudo colgado para dar un poco de color a la espalda, un poco sobria. Pasados unos años, la capturo de nuevo y sigo con la "recuperación" hasta donde pueda y hasta donde sé...

Es más complicada de manejar, ya que toda la estructura formada por la figura y la propia peana pesan más y en algunos momentos es difícil mantener el pulso para trabajar alguna área escondida con el pincel. Pero la decisión está tomada y no puedo ni quiero dejarla así.

He empezado hoy y he intentado mejorar un poco el pintado de la cruz del pecho. Estaba así de mal, con brillos y con problemas de integración en el ondulado de la vesta.


En primer lugar, he elegido una nueva serie de colores rojos para trabajar las luces y las sombras. Esta ha sido la gama inicial: negro, rojo cadmio tostado, rojo carmín y rojo cadmio claro.

 
 
Para las últimas subidas y las luces incorporé el amarillo intenso con mayor cantidad a la mezcla de rojo cadmio y rojo carmín.



Este es el esquema de ubicación de los colores en la primera tanda de trabajo.


A continuación, los colores ya un poco más integrados y con la perspectiva que coincide con la dirección de la luz elegida.


Llega el turno de trabajar con el blanco que rodea a la cruz del templario. He realizado estas mezclas, con negro, marrón cubierta y blanco en diferentes proporciones. En el extremo izquierdo, una mezcla de la última sombra con tierra oscura. Este color tiene que jugar un papel importante porque con él querría integrar la figura en la escena. Así que lo tendré en cuenta para trabajar los tonos.


Luego de otro rato de trabajo, y de esmerarme en perfilar los límites de la cruz, este es el aspecto que ha ido adquiriendo.


Mejoraré más adelante las transiciones entre algunas luces naranjas máximas de las arrugas y la mezcla que las "persigue", pero de momento lo dejo así.

El templario seguirá esperando. Mientras envaina la espada se cerciorará de que algo que le llamó la atención no era el enemigo que esperaba. Sólo ha sido una falsa alarma...


¡Un saludo!

KPG