6 feb. 2014

Un lago infranqueable


El lago es infranqueable. El caballero debe esperar un poco más si quiere cruzarlo sobre alguna embarcación. Si no, no tiene más remedio que rodearlo, lo que le hará perder más tiempo del deseado para continuar su camino hasta el puerto desde donde podrá embarcar hacia Tierra Santa. Mientras toma una decisión, pasea su mirada hasta donde la vista se lo permite, a pocos centímetros de la superficie de ese lago, cubierta por una capa de hielo aún demasiado delgada para poder andar sobre él sin peligro de que se rompa bajo sus pies...

Esto, más o menos, es lo que quería explicar en esta escena que tiene por protagonista a la excelente figura "Crusader" de Nocturna de 54mm. y que he acabado hace unas horas.

Espero no aburriros con algunas fotos y explicaciones del proceso que dividiré en dos 'posts'. En este primero hablaré del pintado de la figura, mientras que dejaré para más adelante otro hilo en el que explicaré cómo me planteé la elaboración del terreno y la ambientación.

Empecemos, pues. En esta ocasión utilicé imprimación negra. Quería empezar desde abajo y me pareció interesante probar con esta base. También los reflejos me indicaban cuáles podían ser las zonas más claras y las más escondidas a la luz.


He visto muchas propuestas pictóricas de esta figura. Decidí darle un color cercano al púrpura a la prenda interna que sobresale -si era un caballero o noble quizás se lo podía permitir-, mientras que elegí un aspecto parecido al del cuero para la externa aunque también con connotaciones de material de buena calidad. De esta manera garantizaba el contraste. Como colores base, elegí el azul de Prusia oscuro y el rojo cadmio tostado.


Pasé luego al trabajo con el rostro. La verdad es que la cara es el vivo retrato de Liam Neeson, así que mis felicitaciones a Iker Gorostiola por su excelente trabajo. Intenté darle un aspecto un poco bronceado por el sol en las luces pero intentando reflejar cierta sensación de frio en las mejillas, así que empleé el carne dorada para las zonas más expuestas y un poquito de rojo violeta para las más escondidas a la mezcla ya habitual de rojo cadmio con arena marrón.




Trabajé primero con las zonas superiores de la figura, con varias mezclas de azules, sin olvidar que quería dar un aspecto de prenda clara, de calidad y cercana al púrpura. El azul de Oxford y  el púrpura real jugaban un papel importante, con algunos pequeños toques de azul de Prusia y azul de Prusia oscuro en las mezclas para las partes más alejadas del impacto directo de una luz de finales de invierno.





En el caso de la sobrevesta roja, los que muestro a continuación fueron los colores empleados: la base era el rojo cadmio. Para las subidas, añadía arena marrón y en el caso de las luces de los volúmenes más expuestos, añadía carne dorada a esa mezcla anterior. Para las sombras, mezclaba el rojo cadmio con azul de Prusia oscuro y, aunque no me acordé de hacer otra foto posteriormente, también empleé en algunas hendiduras mezclas con marrón chocolate.


Algunas fotos con encuadres más cerrados en las que intento mostrar el reparto de luces y sombras en la sobrevesta roja. Intenté no forzar mucho los contrastes, y que diera la impresión que una luz relativamente suave golpeaba los pliegues más bruscos de una tela de protección y abrigo de buena calidad.
 


 

Me dediqué después a trabajar con la ambientación. Este es el aspecto de la figura con todos los elementos del suelo, hierbas y hojas desperdigados sobre el suelo y la capa de hielo del lago.


Aunque la habéis visto en alguna foto anterior que he utilizado para hablar de la sobrevesta, la espada fue el último elemento de la figura que coloqué y que pinté antes de pegarla a la miniatura. Pensé que este caprichoso caballero no quería deshacerse de su mejor vaina, protegida con una bella funda de cuero teñido de rojo escarlata y que ya lleva algunos arañazos producto de los roces del largo camino andado hasta esa jornada. La pinté de un color más vistoso para que llamara la atención si se ve la figura desde ese lado. Contrasta con todos los demás colores y le da un poco más de vida a un espacio que pensaba que podía quedar un poco apagado.


El ensuciado siempre me ha parecido una de las partes más difíciles del pintado de una figura, ya que puede dar al traste con un buen trabajo si no se realiza con cuidado y no resulta verosímil. Pero claro, limpito, limpito no podía ir... Para dar aspecto de piel al cuero de las botas hice dos cosas: les di una pasada con alguna tinta marrón después del pintado y golpes de barniz brillante en las zonas más cercanas a un suelo húmedo y un tanto embarrado.


Y para acabar, unas fotos finales de la escena acabada. Para poder disfrutarla bien, me he tomado con mucha calma la elaboración de esta figura que dentro de un tiempo dejaré de ver porque pertenecerá a la colección de un compañero de hobby y que espero que le guste.







¡Un saludo!

KPG