22 jul. 2015

Avances con la capa del templario


Pasar a blanco y negro una fotografía de una figura que estamos pintando nos permite estudiar el trabajo que llevamos a cabo, sobre todo con ubicación de luces y sombras y degradados. Las cámaras y los programas de edición de imagen se han convertido en unos aliados, ya que nos ayudan a estudiar, entender y corregir errores que a veces el ojo no ve o a descubrir el papel que juega nuestro cerebro para, luego de procesar los datos que recibimos a traves de los sentidos, buscar una respuesta o interpretación de lo percibido que nos resulte más o menos coherente con nuestro universo reconstruido a través de la experiencia y el conocimiento adquiridos.

En una sesión he podido realizar algunos avances sobre la parte trasera de este templario que estoy "restaurando" en los ratos libres. Reconozco que da pereza, pero ya que decidí llevar a cabo esta reinterpretación, hay que seguir hasta el final.

Estas son algunas fotografías que muestran los (pocos) avances realizados.



"Pintar" el color blanco no resulta sencillo. En realidad, realizamos trabajos con tonos y gradaciones más o menos "grises" entre partes claras y partes que no recibirían tanta luz intentando generar la sensación de que toda una prenda es blanca o de un blanco determinado. Nuestro cerebro interpretará las partes que reciben más luz, las más expuestas a la incidencia de la fuente luminosa de la escena, como un blanco de referencia, aunque en realidad no sea blanco ni por asomo. Nuestro acerbo cultural también nos puede hacer creer que una prenda que en realidad aparece como gris sea interpretada como un blanco si somos capaces de reconocer una imagen de un templario con una cruz de color rojo en el pecho, o negra si la cruz es blanca y entonces creeremos estar viendo un hospitalario. Más aún, la primera imagen en blanco y negro nos puede hacer creer que en realidad tenemos ante nosotros un caballero teutónico si damos por sentado que la cruz es negra y la sobrevesta blanca.

Las principales dificultades que estoy teniendo ahora están en la adecuación de los tonos empleados para las sombras y luces de la capa de la vista principal con las diferentes arrugas y pliegues de esta prenda por la espalda.

En la siguientes fotos se apreciará que aún no he sido capaz de igualar de forma coherente la diferencia entre zonas claras y oscuras de algunas partes de la capa que se aprecian por la vista delantera con otras de la parte trasera.



El sombreado de la zona señalada con el círculo rojo es demasiado oscuro en comparación con el "blanco y negro" de la zona de la capa trasera destacada con el círculo verde cuando se mira la figura desde esa perspectiva, algo que me gustaría corregir.

No tengo más remedio que dedicar aún nuevas sesiones para mejorar esas cuestiones trabajando también en la mejora de una serie de zonas que señalo a continuación.



La idea es que al girar la peana con la figura, la luz realice un modelado natural, como si se tratara de un prisma que da vueltas delante de una luz, y los degradados deben ser coherentes con la fuerza con que la aquella incide sobre el volumen de las arrugas, sean reales o inventadas. Hay tarea por delante. Pensé que podía haber acabado hoy, pero no fue así. Seguiremos intentándolo.

¡Un saludo!

KPG