26 ene. 2012

Invitado: Pepe Gallardo

He puesto en marcha esta iniciativa con la intención de que sirva de motivación para los aficionados a la pintura y modelado de figuras. También como muestra de agradecimiento y reconocimiento a las personas que nos transmiten tantas sensaciones y emociones con su talento, sus trabajos, sus consejos o su compañía, con sus impresiones y comentarios y que nos ayudan a disfrutar de esta actividad tan dura y complicada a veces, pero gratificante. Como sabéis, este blog es para todos vosotros y lo poco que pueda saber intentaré transmitirlo. Entra dentro de ese objetivo la comunicación de vuestros testimonios.

Quisiera agradecer enormemente a Pepe Gallardo haber accedido a inaugurar esta serie y ser mi primer invitado. Ha sido un maravilloso regalo. Os animo a dejaros invadir por la espiritualidad que transmiten su texto introductorio y las fotografías de la figura que ha elegido.

Un saludo

JM/KPG



¿Por qué pinto figuras?

No sé realmente en qué momento empecé a plantearme en serio hacer maquetas o pintar figuras. Ni siquiera sé, a fecha de hoy, si lo hago en serio… jeje. Bueno, el caso es que me gusta. Desde pequeño me llamaba poderosamente la atención todo aquello que estuviese rodeado o enmarcado en un ambiente de aventura, de épica, de belleza y de historia. El Viejo Oeste, las épocas coloniales, la selva, los desiertos, el mar, la eterna historia de la humanidad -o, debería decir, la repetida historia de la humanidad-, con sus momentos de grandeza y sus momentos de penurias. Todo es una fuente de inspiración; el ser humano, el hombre, la mujer.

Hacer y pintar miniaturas nos embarca en una aventura constante; es atrapar un momento en el tiempo, evocar una época que no volverá pero que tuvo su origen, una circunstancia que la produjo, un desarrollo y un final.


Con las figuras intento explicar, a veces entender y otras simplemente mostrar cómo eran aquellos hombres, en qué entorno se movían y por qué lo hacían. Me gusta pensar que incluso en algunos períodos -especialmente los más antiguos- no había medios como ahora, los valores eran más puros y, posiblemente, las motivaciones eran más sinceras. En cualquier caso, mi trabajo no deja de ser más que el de un simple pintor que disfruta transmitiendo la historia a través de los personajes y sus escenarios, aunque a veces los hombrecillos midan 54 mm y los escenarios sólo tengan 3 cm por 3 cm de tamaño. El reto es hacerlo lo mejor que uno pueda, que en tan limitado espacio podamos contar qué pasó aquél día en aquel país lejano, y que el observador comprenda y asimile el pequeño trozo de historia que tiene delante de su mirada, como si de un libro se tratara, porque, dicho sea de paso, el mejor compañero y el mejor ayudante que un pintor de figuras históricas puede tener para realizar con detalle su trabajo, es, precisamente, un libro.

Saludos y buena pintura


Pepe Gallardo








British Grenadier, 1777
Modelado: Antonio Meseguer