10 ene. 2012

Técnicas para pintar pupilas de ojos


El ojo resulta una de las partes más expresivas de un rostro y, por tanto de nuestras figuras, sea cuál sea el tamaño en que debamos pintarlo. Por si sólo, las diferentes partes del mismo merecen otros posts. Pero ahora vamos a dedicar un espacio a las diferentes maneras como puede acometerse el pintado de una de las zonas más importantes y delicadas: la pupila.

En primer lugar, debemos acertar con la dimensión y el tamaño de la misma, y para eso resulta muy conveniente hacerse una "chuleta" o paleta de ojos (una página con un "collage" de ojos)  o simplemente colocarnos una fotografia de aquel ojo con aquella expresión que queramos reproducir. El tamaño y la relación de la pupila con el espacio destinado a la parte de la esclerótica que se aprecie, tanto se trate de animales como de bestias reales o imaginarias, es muy importante para reproducir expresiones.

Pero ahora no vamos a hablar de eso aquí, sino de algo más elemental: cómo pintar más o menos bien el espacio que ocupa una pupila en un ojo humano.

Lo primero que debemos decidir es si la figura mirará al frente o hacia un lado. Sea cuál sea nuestra decisión, se aconseja pintar primero el ojo que más nos va a costar, cosa que no sólo tiene que ver con nuestra destreza, sino también con el tamaño del pincel y la cantidad de pintura que vamos a transportar y, sobre todo, con si somos zurdos o diestros. Generalmente, a un diestro le cuesta más atinar con la pintura del ojo derecho de la figura (según el "punto de vista" de la figura, jejeje), y viceversa, ya que el tabique nasal es una frontera insalvable y difícil de sortear con la punta y el cuerpo de cerdas del pincel. El pintado del otro ojo, al que se tiene más fácil acceso, debería imitar la ubicación más o menos simétrica y el tamaño del primero y en principio, ya sin tantos obstáculos, resultaría más sencillo.

Una vez decidido eso, queda iniciar el pintado de la pupila. No sé si hay más, pero yo conozco estas tres formas de llevarlo a cabo:


1- PINTARLA DIRECTAMENTE SOBRE UN FONDO CLARO

No creo que resulte necesario ilustrarlo. Simplemente se confía en el pulso y en las dotes de dibujo y se procura pintar un círculo oscuro del tamaño que debería tener la pupila allí donde se cree que debe estar.


2- EMPLEAR UNA LÍNEA VERTICAL QUE SOBREPASA LOS PÁRPADOS Y LUEGO REPASAR LOS LÍMITES

Sin rubor y con valentía, se dibuja una línea y luego con mucho cuidado se van repasando los límites de la pupila aprovechando el pintado de las carnaciones que rodean el ojo.




3- PINTAR EL FONDO DEL OJO OSCURO Y PINTAR LOS LATERALES HASTA GENERAR EL ESPACIO DESTINADO A LA PUPILA

Pues es justo lo contrario al anterior y para algunos incluso puede resultar más sencillo que con los otros dos métodos anteriores.



Pueden resultar obviedades, pero incluso las cosas más sencillas conviene apuntarlas y recordarlas.

Quizás más adelante hablemos de lo relativo a la reproducción de miradas con algún problema de visión -y, por tanto, de diferente disposición de las pupilas- o cegueras. Pero eso ya son temas de otros hilos...

KPG