1 may. 2014

Cuidado con los pigmentos metálicos


Por lo visto no tuve cuidado y, como puede apreciarse en la imagen superior, unos pequeños puntitos brillantes delataban que alguna precaución no había tomado para evitar que pequeñas partículas de pigmento metálico se hubieran ubicado en un lugar que en principio no estaba destinado para ellas.

En otro post ya hablamos de la importancia de usar pinceles diferentes para pintar con pintura normal o bien con pigmentos metálicos. La cuestión es bien simple: las partículas de pigmento metálico se quedan adheridas a alguna cerda y pueden trasladare a otro lugar de la figura a veces, aunque nos hayamos esforzado en limpiar muy bien el pincel.

Pero la aparición de estos puntitos puede deberse también a otras cuestiones, así que ahí van una serie de recomendaciones para evitarlo:

- Disponer de un recipiente con agua para limpiar los pinceles que empleamos para pintar con pigmentos metálicos diferente del que usamos para los otros pinceles.
- Emplear un trapo diferente para el secado del pincel. Las partículas del pigmento metálico pueden quedarse adheridas al mismo.
- Emplear un papel absorbente diferente para dejar el excedente de agua luego de mojar el pincel en pintura, por la misma razón que en los anteriores puntos.

Lo mejor sería trabajar con las partes metálicas en una sesión y limpiar bien todos los utensilios empleados y luego realizar la sesión con las pinturas no metálicas, pero esto no siempre es posible. Así que, en cualquier caso, tened mucha precaución si queréis evitar tener sorpresas desagradables cuando reviséis la miniatura.

¡Un saludo!

KPG