21 abr. 2014

Otro tipo de paleta húmeda

Hay muchas formas de buscar soportes en los que situar la pintura para aplicarla a las figuras. En el caso de la pintura acrílica, las ideas van encaminadas a prolongar la humedad de las mezclas y los colores durante el proceso de pintado. De ahí que surjan diversas ideas de paleta húmeda para conseguir ese objetivo. Hace tiempo que indicamos cómo realizar una paleta húmeda con una bayeta. Pero ahora proponemos otra forma bastante usual -y económica- de construirse una.

 En primer lugar, nos hacemos con un plato -de plástico bastaría- o soporte similar.


A continuación, obtenemos papel de cocina, de ese que, por ejemplo, va enrollado y lo doblamos para obtener una base con cierta consistencia y ajustada al tamaño del plato.


Lo mojamos hasta dejarlo empapado, pero sin un exceso de agua. La idea es que conserve la humedad y la transmita a la capa que construiremos con papel para horno. Os aconsejo que cortéis suficiente papel como para doblarlo y cubrir gran parte o por completo el papel de cocina mojado por detrás. De esta manera evitaremos que entre el aire y se seque o se formen ondulaciones a causa, precisamente, de las burbujas de aire que se hayan podido quedar atrapadas en el interior.






Y ya tenemos una paleta húmeda que conservará fresca la pintura que depositemos sobre ella durante bastante tiempo. Si la cubrís con otro plato o algo que proteja la paleta, incluso podréis comprobar que la pintura se conservará húmeda durante otro día o más tiempo.


Procurad que quede lo más plano posible al extenderlo sobre la superficie en la que repose y ¡a pintar!

¡Un saludo!

KPG