3 mar. 2014

La base del cruzado que no podía cruzar el lago helado...


Recupero la escena del cruzado de Nocturna para explicar cómo realicé la ambientación. Tenía claro que estaría frente a un lago helado. La base era de pasta de modelar. Separé el espacio dedicado a la tierra del de la superficie del lago de forma que quedara más o menos estética. Al suelo le di una pasada de arenisca. En cuanto a la capa de hielo, empecé con una mezcla de Azul de Oxford y Gris Cielo.

Con los espacios repartidos, inicié el trabajo con la ribera del lago. La cubrí con cola blanca.


Y le puse unas cuantas piedrecitas de diversos tamaños repartidas por encima evitando simetrías o que pareciera demasiado "preparado".



El momento de la primera capa de arena fina y a esperar que fragüe todo. Algunas ramitas para cubrir espacios "desangelados" y buscar el contrapeso de la escena.



Ya con la arena seca y las piedras y arbustitos adheridos a la pasta, el primer pintado con un color oscuro. Buscaba empezar a trabajar los contrastes entre zonas claras y zonas oscuras de la escena.


Pero sólo hay tierra... Quería que un follaje de ribera cubriera ese terreno aún demasiado desnudo. De manera que preparé una mezcla de arena con hojas de diferentes infusiones con cola blanca y agua. La distribuí de nuevo sobre la parte dedicada al suelo.




Antes de que secara por completo, le añadí un poco de vegetación. Espuma que parece hierba, de la que se emplea para hacer árboles en maquetismo de trenes. Pequeñas volvas esparcidas por ahí...



Llegaba el turno de trabajar el estanque. Partía de aquí:


En alguna salida que realicé hace tiempo, tomé fotografías de la superficie de un estanque helado. Podía servir para ambientar al cruzado antes del deshielo o justo poco después de que el agua empezara a adquirir consistencia. En esas condiciones, con una capa tan fina, es arriesgado caminar por encima. Me llamaron poderosamente la atención los dibujos caprichosos que el agua y los primeros fragmentos de hielo empezaban a crear sobre la capa más superficial, así que encontré en esta escena una excusa excelente para intentar imitarlos.


Empleé los siguientes colores para trabajar: verde militar para las líneas y una mezcla de una pequeña cantidad de este con azul pálido para las formas más oscuras a la que añadí un poco de blanco para conseguir las zonas más claras. Repartí la gama de colores de forma que parecía aleatoria, pero evitando grandes porciones de un dominante de color, tomando como ejemplo la foto original.


Para uniformizar el aspecto global, unas cuantas aguadas con color blanco muy suaves, hasta conseguir el aspecto deseado. No me importara que brillara, porque, finalmente, eso es lo que tendrá que pasar.





Para darle un poco de vida, coloqué algunos objetos sobre el lago o estanque helado, para que precisamente dieran esa sensación.


Completé la ambientación con hojarasca. Son hojas de orégano que después pinté y ensucié, ya que en espacios con una humedad como esa, la ribera puede estar húmeda y con fango. Para acabar, unas pocas señales de nieve que acaba de cuajar o está convertida en hielo, metáfora del tiempo inestable que perjudica también la solidez de la capa helada del estanque.




Al final, varias capas de barniz brillante por la superficie del lago -con dos o tres bastaría- hasta conseguir el efecto deseado. Y aquí está de nuevo el resultado final.



Y ahora, ¡a por otra!

¡Un saludo!

KPG