8 nov. 2011

Dentro de la serpiente


Pues ahí, en el vagón del metro es donde podemos encontrar rostros, pieles, expresiones, texturas, materiales, formas, colores, ejemplos de la incidencia de la luz sobre los volumenes, historias...El vientre mecánico engulle multitud de ejemplos que podemos intentar trasladar a las figuras o que nos pueden ayudar a entender un concepto de pintura o modelado. ¿Estamos locos? Posiblemente. Pero no sería la primera vez que se encuentran soluciones o ideas aprovechando este magnífico aparador que viene gratis con el billete del viaje de metro o gratis igualmente si es que te has colado. En cualquier caso, esta observación enfermiza siempre nos puede hacer más llevadero el viaje si no tenemos nada que leer o nadie con quien charlar. Pero cuidado, hay que aprender a disimular porque alguien te puede pedir explicaciones si ve que no le quitas la vista de encima a su cara o a alguna parte de su indumentaria o de su cuerpo. Que no se os vea el plumero...Por cierto, ¿sabéis de dónde viene esta expresión del plumero? ¡Tiene su gracia! Pero lo explicaremos otro día.

¡Saludos!

KPG