22 nov. 2011

Las vetas de la madera

En muchas ocasiones nos encontraremos con la necesidad de reproducir el veteado de la madera. Por ejemplo en el momento de pintar el interior de un escudo, el mango de un utensilio como un cuchillo, los tablones de una embarcación o bien muebles como puertas, ventanas, sillas, etc.

Pero no podemos ser tan caprichosos en el momento de dibujarlas, pintarlas o modelarlas de manera que se aleje tanto de la imagen real que tenemos de ella que apenas recuerde el fragmento de árbol que quiere representar.

Como ya sabéis, las vetas de la madera en realidad son las marcas de los anillos concéntricos que rodean la médula de un árbol durante su crecimiento y que podemos apreciar al cortar el tronco de manera transversal.


Encontraremos también esas marcas que dejan los espacios en los que supuestamente nace una rama: se trata de aquello que conocemos como "nudos".



El crecimiento de las capas de madera respeta, por decirlo de alguna manera, el que reclama el corazón de la rama para sí y lo rodea dibujando formas sinuosas que son las que nosotros intentamos imitar.


Cada árbol tiene una manera peculiar de crecer en el medio en el que se desarrolla, así que eso también se reflejará en los aros de crecimiento y, por tanto, también en los veteados al cortar el tronco de manera transversal. En este post os he presentado algunas referencias por si queréis fijaros en esas líneas y su grosor en un tablón de unos 8 centímetros de madera de pino melis sin pulir.
Recordad que el tiempo, el barnizado, el uso y desgaste influyen sobre el color y el aspecto final. ¡Ah! Y por si acaso, pasemos siempre un ratito buscando algo de documentación si no queremos poner un interior de un árbol de América del Sur en el escudo de un cruzado durante la conquista de Jerusalén.

¡Más madera!


¡Saludos!

KPG